Análisis: Bayonetta de PS3Los que seguimos el panorama del videojuego día y noche ya sabíamos que esto iba a ocurrir, Bayonetta despide un aroma de éxito, de carisma, que sólo las buenas producciones tiene.
A veces una única imagen es suficiente para activar nuestras alarmas y apuntar el nombre en la lista “juegos a seguir”. Bayonetta entró en este grupo desde aquel primigenio video en el que se veía a una moza con pistolas en pies y manos, dando vueltas y disparando sin compasión a unos pobres seres que posteriormente sabríamos eran ángeles. No exageramos al afirmar rotundamente que el personaje de Bayonetta pasará a la historia. Cierto es que de momento sólo tiene un juego en su haber, pero la fuerza y sensualidad que desprende esta bruja de muchas curvas es imparable. Se ha convertido de inmediato en la heredera de la ya caduca Lara Croft. Inspirado, pero no copiado Las similitudes con Devil May Cry son más que evidentes, y lo bueno es que Bayonetta no lo esconde. Como tampoco se puede negar que Ninja Gaiden ha influido ligeramente en la idea de juego que tenía Hideki: escenarios como las calles de Vigrid o las muertes atroces y sangrientas están más inspiradas en el juego de Tomonobu Itagaki que en el protagonizado por Dante (ojo, no confundir con Dante’s Inferno). Los personajes secundarios, los enemigos, escenarios y situaciones, las luchas, incluso las cinemáticas son tremendamente frescas para nuestros ojos y oídos. Jugar a Bayonetta es una experiencia “in crescendo” en la que a medida que te sumerges más descubres cómo de bien diseñado está todo, sin cabos sueltos ni cosas al azar. Las primeras horas parecerá que es así, sin embargo posteriormente seremos conscientes que no, que el juego responde a nuestros botones, que siempre lo ha hecho, y que hace justo lo que nosotros queremos hacer, y que a pesar las decenas de movimientos que Bayonetta es capaz de realizar somos nosotros lo que tenemos el control. Y no lo perdemos. Hablar del sistema de lucha del juego es hablar del clímax del género. Nada está fuera de lugar, nada sobra. El botón de salto, dos botones para los golpes (débil y fuerte), otro para disparar y un maravilloso botón para esquivar los envites enemigos que en este caso es el gatillo derecho. A partir de ahí se suceden los combates en tierra y en aire, dominando la situación, atacando a quien queremos atacar, la cámara observa nuestros movimientos sin interferir, moriremos y renaceremos pero no será por culpa del juego, habremos sido nosotros que no hicimos bien las cosas. En situación La historia del juego es en cierto modo bastante típica. Habla de las Brujas de Umbra y los Sabios de Lumen, enfrentados entre sí desde tiempos inmemoriales. Habla de la única Bruja superviviente y habla de los reinos de luz y oscuridad. En un segundo plano descubrimos que Bayonetta tiene los mismos patrones ya vistos en juegos similares. Las luchas se suceden por rondas, es decir avanzamos un poco, luchamos y seguimos avanzando. Hay algunos hechizos, armas secundarias, una tienda donde comprar cositas y movimientos nuevos, sub-jefes y jefazos finales. Curiosamente no es un juego especialmente difícil en dificultad Normal. Digamos que se deja jugar con algunos pocos momentos de frustración, pero nada inalcanzable. Al finalizar el juego, tras unas 10 horas más o menos, desbloquearemos dos niveles de dificultad más que, esta vez sí, nos harán sudar sangre. Bayonetta, ¡qué mujer! Así, siendo fríos, Bayonetta sería un juego más si no fuera por el control en un lado, como ya hemos dicho, y por la heroína en otro. La Bruja Bayonetta es sencillamente el personaje femenino más sensual y sexy de los videojuegos. La forma que tiene de moverse, de contestar chulesca y orgullosa, el glamour que desprende, los bailes que se marca jugando o en las cinemáticas, todo tiene un punto erótico muy ligero pero que está ahí. Es un diamante en bruto que a buen seguro Sega se encargará de explotar a partir de ahora “ad eternum”. Gráficos y sonido
Aunque suene controvertido, Bayonetta tiene un apartado gráfico impecable pero que al mismo tiempo no alcanza nuestras expectativas. Esto que parece contradictorio tiene su explicación en que, efectivamente, el juego visualmente impacta de principio a fin, con unos escenarios bellos y evocadores, o unos enemigos gigantescos y de gran diseño, pero al mismo tiempo esperábamos más. Más detalle en los enemigos, mejor calidad en las texturas y menos localizaciones de relleno (el primer escenario del cementerio, o el de la autopista son ridículos en comparación con el resto). También hay ralentizaciones, son poquísimas y misteriosamente se suceden siempre en los mismos sitios y nunca con enemigos alrededor. Un fallo menor, desde luego, pero que ahí está. Como tampoco podemos obviar el pequeño bajón en calidad gráfica que existe en la versión de PS3 respecto a Xbox 360. Pero siendo sinceros nada de esto quita que nos brillen los ojos al jugar a Bayonetta, principalmente por un diseño artístico absolutamente fantástico. Los enemigos son tremendamente originales, una fusión de ideas modernistas, medievales y barrocas. Esos ángeles con cabezas humanas invertidas, esos monstruos de caras sin ojos, los seres alados sin cuerpo definido… dan escalofrío mirarlos. Y luego los escenarios, de ensueño a veces y de pesadilla otras, con un gran colorido y profundidad que le da más realismo a las escenas que vivimos en primer plano. El movimiento de cámara y los ángulos en los que se coloca son perfectos para cada situación, y en las escenas intermedias brilla la dirección y el montaje de Shuji Shimomura, pequeñas películas con un dinamismo de videoclip de gran, gran calidad, que regala a nuestros ojos los momentos más sensuales de Bayonetta. Finalmente, pero no menos importante, este juego no sería el juego sin el excelente sonido que procesa. Machacar enemigos con la versión de Fly Me to the Moon que incluye el disco es una experiencia inolvidable. Por suerte no la única, el tema principal de Bayonetta que suena en las luchas menores es una canción pegadiza, y el resto de composiciones más, digamos, serias, tienen un impacto directo en nuestra forma de jugar. Un juego imprescindible Bayonetta es única. Sensual y sexy, carismática, burlona, tierna y sádica al mismo tiempo. Una heroína para los nuevos tiempos que corren y que protagoniza un juego de acción frenética que por encima de todo es tremendamente divertido. No es habitual sonreír tan placenteramente al jugar con un videojuego como lo hemos hecho nosotros en esta producción, y de eso tratan los videojuegos, de divertir y crear sensaciones placenteras. Y si atendemos los aspectos más técnicos encontramos un juego con gráficos de altura, no tanto como esperábamos, pero muy altos al fin y al cabo. Unas animaciones excepcionales, un sonido perfectamente producido y un control maravilloso. Bayonetta, te queremos. Lo Mejor
Lo Peor
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