Análisis de Assassin's Creed 2 para PS3Pues sí, ya está entre nosotros la segunda parte de un juego que fue odiado y amado a partes iguales. Porque la primera entrega ofrecía a los usuarios una experiencia que fue muy aceptada y, como no, era de esperar una segunda parte.
El primer juego ofrecía a los usuarios diversas sorpresas debido sobre todo a un guión sorprendente y un apartado gráfico que dejó a todo el punto asombrado. Además, Assassin’s Creed ofrecía un sistema de plataformas diferente y una recreación histórica de la época increíble. Y esto era lo bueno, porque a partir de aquí el juego tenía bastantes defectos. Un desarrollo monótono, el hecho de cosas tan curiosas como desaparecer de la vista de los enemigos con un simple movimiento o el hecho de conseguir acabar con cualquier enemigo con un solo golpe cuando conseguíamos el movimiento de contraataque. Y ahora llega su segunda parte, que muestra claramente que en cuanto a jugabilidad, el título ha mejorado mucho, pero sin dejar de ser Assassin’s Creed. Y, curiosamente, el juego ha empeorado en su punto más fuerte: el visual. Pero vayamos por parte y conozcamos a Ezio Auditore. Vuelve la lucha entre templarios y asesinos En este juego veremos como el verdadero protagonista del juego, Desmond Miles, ya es mucho más consciente de lo que es y mucho más consciente de lo que está pasando en realidad, con lo que en cierta manera ya no vamos tan perdidos como en el primer juego. Pero lo importante del juego es que la guerra entre templarios y asesinos continúa y, ahora, se traslada a otro lugar y a otro personaje. El personaje en cuestión es Ezio Auditore y la época es el renacimiento. Lo mejor de este argumento es su personaje, puesto que Ubisoft ha trabajado muy bien la evolución a lo largo del juego, cómo es, cómo se comporta y, por supuesto, cómo lo jugamos. Al contrario que Altair, Ezio tiene motivaciones muy profundas para hacer lo que hace. No obedece órdenes realmente, sino que busca venganza, lo cual le lleva a convertirse en un asesino diferente al que era Altair. Y como Ezio, Assassin’s Creed también ha evolucionado como juego. Al pasar esto, uno podría preguntarse qué ha pasado con las famosas atalayas. Pese a ser uno de los momentos más repetitivos del primer juego, también es cierto que es uno de los más espectaculares por la toma gráfica del lugar en el que estamos. En Assassin’s Creed 2 siguen estando, esa es la realidad, pero en este caso no son obligatorias, ni nos descubren misiones, con lo que en realidad no es absolutamente necesario subirlas. Pero claro, son de ayuda. Y es que al subir a las Atalayas no sólo descubriremos el mapa, sino también las tiendas –de las que hablaremos más tarde- algo que nos será de mucha ayuda. En el caso del mapa, para huir, en el caso de las tiendas, para mejorar. Sí, llevaremos caballos y recorreremos el campo, pero también, y esto es una novedad muy espectacular, carruajes. Los carruajes nos permitirán hacer varias cosas, pero lo más importante será disfrutar de algunas de las mejores secuencias de acción en movimiento del juego, dando de esta forma un mayor dinamismo al juego. Sin embargo, gran parte de la acción la tendremos en las ciudades que visitaremos, donde vamos a tener ciudades mucho más vivas y realistas. Primero porque la gente reacciona de diferentes formas y, segundo, porque los guardias ya no son ciegos. Ubisoft ha trabajado mucho en las rutinas de los habitantes de las ciudades. Ahora ya no hacen siempre los mismos trayectos o sólo están parados aquellos que están en bancos. No, ahora tendremos grupos que hablan entre ellos, ciudadanos que pasean y, por supuesto, algunos que trabajan en reparaciones de las casas. También es cierto que en algunos momentos y para favorecer algunas funcionalidades nuevas de nuestro asesino, a veces se comportan de forma que vemos demasiadas personas en un mismo grupo y andando con la misma animación. Aquí, Ubisoft ha fallado en pulir más estos movimientos. Y por otro lado están los guardias que responden de una forma mucho más lógica. No estamos hablando de que ahora tengan una IA extremadamente avanzada, pero por lo menos ahora no tenemos que ponernos en actitud de monje para conseguir desaparecer de su vista y tampoco podemos ocultarnos en el primer banco o carro de paja, porque los guardias lo registran con sus espadas. ¿Cómo desaparecemos? Básicamente, el sistema ha cambiado al mismo de GTA 4, es decir, tenemos una zona marcada con un radar, cuando nos alejemos lo suficiente, veremos como al cabo de unos segundos hemos podido despistar a los guardias. Aunque esto no es todo, porque Ubisoft ha desarrollado un nuevo sistema dentro del juego llamado de notoriedad. Este sistema hace que los guardias tengan diferentes niveles de alerta y que sea más fácil o difícil que nos puedan detectar en el juego. Por supuesto, podremos bajar nuestro nivel de notoriedad, lo cuál será de mucha ayuda en muchos momentos del juego. Sin embargo, aún hay más, porque en esta ciudad también tendremos ayuda. A lo largo del juego veremos ladrones, mercenarios o meretrices. Estos grupos nos ayudarán a ocultarnos, pasar objetivos o entretener a los guardias. Eso sí, olvidaros de que te ayuden gratis. Aquí hay que pagar. Y por último, y no menos importante, en Assassin’s Creed 2 hay ciclos de día y de noche. No son dinámicos, como por ejemplo Far Cry 2, pero sí es cierto que es mucho más creíble llevar a cabo algunos asesinatos de noche que a plena luz del día, como ocurría en el primer juego. En la base hay que decir que tenemos muchos de los movimientos del primer juego. No os vamos a engañar, esto es Assassin’s Creed y eso significa que nuestro personaje sigue teniendo movimientos del juego original totalmente clavados, sin embargo hay muchos más cambios, En primer lugar, nuestro personaje ahora tiene un botón para agarrarse. No es que se vaya a estirar en el aire para llegar más lejos, pero, por ejemplo, si ahora nos dejamos caer desde altura por error o saltamos hacia el lateral, siempre podemos agarrarnos al siguiente punto. Esto es especialmente útil en algunos edificios en donde para continuar tendremos que hacer saltos laterales. No es el único movimiento que tenemos, porque ahora podremos usar máquinas y utensilios de Leonardo DaVinci, un personaje que es perfectamente introducido en la trama del juego. Volaremos, tendremos nuevas armas. También tendremos a nuestra disposición la posibilidad de nadar y esto es una posibilidad más que lleva al juego a tener diversas posibilidades que tenemos para el movimiento. Por supuesto, también se aplica a nuestro movimiento y combate. En cuanto al movimiento, porque ahora tenemos diferentes tipos de paso y porque tendremos que aprender a mezclarnos con la gente en movimiento. Gracias a lo que comentábamos antes de que van en grupos, podremos pasar desapercibido. Este movimiento es interesante, porque aunque tenemos ayudas visuales para realizarlo, para nada son ayudas de movimiento como en el primer juego, donde pasar por delante de unos guardias era una cuestión, simplemente, de encontrar al grupo de monjes. También tenemos cambios en el combate. Cierto es de nuevo que la base sigue siendo la misma, pero también que ha evolucionado el sistema de juego. En parte porque ahora podemos personalizar a nuestro asesino con ropas de diferentes colores, armaduras, armas y otras características que nos vendrán bien en algunos momentos concretos del juego. De hecho, hasta podremos distraer a los enemigos con dinero, algo muy eficaz con guardias y con el pueblo. Pero volviendo al combate en sí, ahora ya no se puede vencer siempre sólo con el contraataque. Encontraremos enemigos que son capaces de rechazarnos el contraataque o que necesita de un tipo de movimiento muy concreto y en el momento adecuado si queremos acabar con ellos. De esta forma, el combate se vuelve más dinámico, mucho mejor que en el primer juego, aunque también es cierto que sigue siendo en algunos momentos muy fácil. Y todo esto con unos controles que, realmente, funcionan muy bien. A lo largo del juego no hemos tenido ningún problema para agarrarnos, combatir e incluso para algunas escenas algo difíciles. Esto nos ha permitido integrarnos más allá de lo visto en el primer juego. Esto no significa que el juego sea malo visualmente o que tenga poco detalle. Eso sería mentir, porque Assassin’s Creed 2 ofrece las ciudades italianas con mucho detalle y también los movimientos de los diferentes personajes están bien creados. ¿Qué es lo que ocurre realmente? Básicamente que Ubisoft no ofrece el lujo al detalle. Veremos aparecer sombras de la nada, como algunos objetos se dibujan automáticamente delante de nuestras narices (el famoso popping) o como en algunos casos extremos hay problemas de colisión. Esto probablemente sea debido a que Ubisoft ha preferido sacrificar este lujo al detalle y ofrecer a los jugadores más gente en las calles y, sobre todo, una distancia de dibujado tan extrema que, literalmente, se han pasado. No es necesario que cuando estamos en la atalaya veamos los campos que hay a kilómetros de distancia. Es preferible que no aparezcan sombras de la nada. Otros detalles sorprendentes es ver como Ezio anda por encima de un charco de agua y no hay ni ondas y, en ocasiones, ni chapoteo. O por ejemplo, que el agua, cuando pasa una barca por encima, parece que no se produzca ningún tipo de oleaje. Pero Ubisoft nos ha dado otro apartado sobresaliente. El sonido es excepcionalmente bueno. En primer lugar porque la banda sonora es dinámica y está en el momento adecuado con la tonalidad adecuada, lo que da un punto diferenciador al juego con respecto a la primera entrega. Pero aún más es el hecho del doblaje que ha hecho Ubisoft España. Sabiendo que es uno de sus títulos más importantes del año ha contratado todo un elenco de cine para el juego. Veremos como actores como Ezio está interpretado por Luis Reina, doblador habitual de Kevin Bacon, Nicolas Cage o Bob Morrow. Otro ejemplo es Mario Auditore que está interpretado por Héctor Cantolla, la misma voz de Burt Reynolds, Armand Assante o Clint Eastwood Esto da al producto una entereza mucho mayor que en ocasiones anteriores y un trabajo mucho mejor gracias a una mejor adaptación a la tonalidad y postura vocal que en otros juegos parecidos. Nuestra opinión Pero lo curioso de este segundo juego es que Ubisoft ha decidido perder un punto de espectacularidad en el apartado gráfico dejando el detalle para otras entregas y centrarse más en aspecto jugable. Si bien es loable esta actitud, objetivamente hablando estamos ante un pequeño paso atrás en la franquicia. En resumen, si te gustó el primer Assassin’s Creed, pese a sus defectos, tienes que comprarte esta segunda que en jugabilidad ha ganado muchos enteros, aunque haya perdido en espectacularidad gráfica. Si no te gustó, puedes probarlo, pero ten por seguro que la esencia de la franquicia sigue ahí. Lo mejor * Mejor guión Lo peor * Perdida de detalle gráfico |
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